Si pensaban que Toluca ya lo tenía todo —chorizo, frío y tráfico— prepárense para agregarle un toque de CDMX a su dieta: La Casa de Toño abrió sus puertas en Plaza Patio Toluca, y desde el primer día las filas parecían más largas que la espera en el IMSS.
Sí, ese restaurante famoso por servir pozole que te cura hasta el mal de amores, las flautas que te hacen reconsiderar tus decisiones de vida y las exquisitas aguas frescas (que por la cutícula de frescas no tienen nada).
¿Qué hace tan especial a este changarro?
Para los pocos que aún no conocen esta institución chilanga, La Casa de Toño es el lugar donde:
Siempre hay pozole.
Siempre hay flautas.
Y siempre hay alguien en la fila diciendo “no creo que esté tan bueno”… hasta que prueba.
Su menú no es gourmet, pero tampoco lo necesita. Es comida que sabe a casa… si tu casa tuviera 400 comensales, meseros que corren más rápido que Bolt y una señora gritándote el número de mesa.
Toluca, oficialmente chilango-friendly
Con esta apertura, Toluca se suma a la lista de ciudades que caen rendidas ante los encantos del pozole instantáneo. Y aunque algunos puristas mexiquenses juran que “eso no es pozole, es sopa con maíz”, la fila no miente.
Desde el godín que baja por su pozolito de oficina, hasta la señora que va por su flauta dominical, La Casa de Toño ya se está ganando el corazón —y la pancita— del Valle de Toluca.
En resumen:
Nuevo restaurante de La Casa de Toño en Plaza Patio Toluca.
Pozole, flautas, enchiladas y garnacha con sello chilango.
Toluca ahora huele a chorizo y a orégano. Y no está mal.
Epílogo kbrón: Toluca ya tenía frío… ahora tiene caldo caliente. Bienvenidos al imperio del pozole.