Aguas en la peda, banda… una colectiva conocida como “Las Barbies Testeadoras” encendió las alertas después de andar revisando sustancias en fiestas del Bajío, y lo que encontraron está cañón: 6 de cada 10 están adulteradas o ni siquiera son lo que dicen.
Estos compas se están rifando para cuidar a la gente, analizando lo que circula en eventos y avisando qué onda realmente con lo que se consume. Porque muchas veces uno cree que sabe qué trae, pero la neta es que no.
El problema es que este rollo está bien descontrolado, y sin regulación, cualquiera puede terminar metiéndose algo peligroso sin darse cuenta, con riesgos bien serios para la salud.
Por eso el llamado es claro: ponerse truchas, no confiarse y entender que en ese ambiente hay mucho riesgo. Informarse puede hacer la diferencia entre una noche de fiesta… y una mala experiencia.