En los últimos días ha circulado una bomba mediática: Estados Unidos tendría una lista con al menos 300 mexicanos presuntamente vinculados al narcotráfico, incluyendo políticos, empresarios y hasta artistas. Y para ponerle más sabor, se dice que la propia presidenta Claudia Sheinbaum ya estaría al tanto.
La noticia se esparció como pan dulce en posada navideña, aunque no hay documentos oficiales, ni nombres filtrados (todavía). Lo que sí hay es mucho ruido y poca confirmación.
¿Realidad o pura Grilla con saco?
Se habla de que este supuesto listado fue armado por agencias de inteligencia de EE. UU., como parte de un expediente amplio sobre redes de corrupción y crimen organizado. Pero mientras algunos medios aseguran que “la presidenta ya fue informada”, del otro lado del río las autoridades niegan todo como si fueran alumnos sin tarea.
Y sí, el gobierno de México ha calificado estos dichos como “completamente falsos”, pero no es la primera vez que hay tensiones entre ambos países por este tipo de señalamientos. Basta recordar las presiones recientes por el caso de Ovidio Guzmán y los reclamos de “falta de cooperación”.
Entonces, ¿qué sí sabemos?
La lista, de existir, no ha sido publicada oficialmente.
El gobierno de EE. UU. sigue exigiendo acciones concretas contra el narco en México.
En paralelo, se han sancionado bancos mexicanos por presunta colaboración con cárteles.
México ha extraditado capos y mantiene su propia estrategia de combate.
La narrativa pública se divide: unos dicen “¡es cierto!” y otros “¡es campaña sucia!”.
Lo preocupante no es que haya una lista…
…sino que nadie aclare si existe, qué contiene y con qué pruebas. Mientras tanto, el tema queda colgado entre la incredulidad y el escepticismo, justo como cuando te dicen que en el Oxxo hay sistema… pero no venden recargas.
Epilogo Kbron:
¿Que ya saben quiénes son los 300?
Pues que no se hagan bolas… ¡y que nos digan de una vez! la raza mexicana ya está cansada de soportar a gente que perjudica al país, ni perdón, ni olvido