No es cualquier cosa lo que pasó ayer. Estados Unidos e Israel lanzaron bombardeos fuertes contra objetivos en Teherán, la capital de Irán, y en medio del ataque murió el líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei, junto con varios altos mandos del gobierno y del ejército. 
El golpe sacudió a todo Medio Oriente y ya prendió la mecha de la guerra: Irán respondió con misiles y drones contra intereses de EE. UU. e Israel, mientras varios países están en alerta por lo que pueda escalar después. 
En pocas palabras: la cosa está que arde, y muchos expertos dicen que este conflicto podría mover toda la política del mundo si sigue escalando.